| El terror de la Hepatitis C | ||||
Hoy
en Chile parece que vivimos el boom de las hepatitis, ya que se han conocido
varios casos de esta enfermedad en un muy corto plazo. Existen diferentes
tipos de hepatitis, entre las más conocidas están la hepatitis
A, B y C, siendo la última la que provoca mayor temor en la población.
La Hepatitis C, es considerada como la más temible dentro de los tipos de hepatitis que existen, debido a que ésta puede afectar silenciosamente por años sin que la persona presente ningún síntoma de esta patología. Lo peor de todo, es que en el minuto en que se hace presente, puede perjudicar al paciente en forma crónica o más grave aún transformarse en una fibrosis, también puede atacarlo con una cirrosis que lo puede llevar a la muerte o producir una grave insuficiencia hepática. El virus que causa este tipo de hepatitis se contagia principalmente a través de la sangre, corriendo mayor riesgo de contagio los consumidores de drogas endovenosas y los aficionados a los tatuajes cuando reutilizan los instrumentos sin la esterilización necesaria. También es probable el contagio a través de la vía sexual y existe un porcentaje de personas que tiene la enfermedad cuyo origen es desconocido. El doctor Enrique Laval de Dial Médica, señaló que actualmente cerca de cien mil chilenos estarían contagiados por este virus y que estas personas aún no tendrían conocimiento de ello. Sin embargo, no todos los contagiados desarrollarán la hepatitis y sus complicaciones, se estima que sólo el 80% de los infectados desarrollaría una infección hepática crónica, cerca de un 25% se verá afectado por cirrosis y alrededor de un 3% podría terminar con un cáncer hepático. Los síntomas que presenta este virus, pasan desapercibidos en la mayoría de los casos. Por lo tanto, el único determinante para saber si se es portador de esta enfermedad es realizarse un examen específico de sangre llamado serología para VHC, que realiza la determinación de anticuerpos totales contra diversos antígenos de VHC (por técnica de ELISA). No existe ninguna vacuna que permita prevenir la Hepatitis C, por lo que se requiere una detección precoz y un tratamiento adecuado para evitar las graves consecuencias que puede provocar esta temible enfermedad. |
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