• Evitar la contaminación intradomiciliaria, para lo cual
es clave efectuar una adecuada y periódica ventilación de
las habitaciones, usar métodos de calefacción no contaminantes
como gas o electricidad; no fumar dentro del hogar, no colocar tiestos
con líquidos sobre los medios de calefacción, de forma tal
de evitar la humedad ambiental.
• Evitar cambios bruscos de temperatura, así como también
el exceso de abrigo.
• Evitar lugares de alta concurrencia de personas
• Contribuir a evitar la contaminación ambiental, evitando
la quema de basura, de hojas, el uso de chimeneas, etc.
Infecciones respiratorias
Existen diferentes tipos que varían en sus síntomas, desde
algunas leves (resfrío) y otras más graves (influenza).
A continuación se revisarán cada una de éstas brevemente.
Resfrío común
Esta enfermedad es provocada por virus, existiendo múltiples tipos
y por tal motivo se puede presentar en más de una ocasión.
Es una enfermedad leve y se presenta con congestión nasal, romadizo
y un poco de dolor de garganta, disfonía y tos seca; no presenta
compromiso del estado en general. Puede ocasionalmente presentar fiebre
y dura de tres a cinco días. Sus síntomas se pueden aminorar
con descongestionantes y antiinflamatorios en pacientes adultos. En el
caso de menores de un año se debe consultar médico antes
de usar cualquier medicamento.
Influenza o Gripe
La influenza o gripe es una enfermedad producida por virus. Las epidemias
más comunes son causadas por el A y el B. El virus C es excepcional
y prácticamente no produce mortalidad. Cada uno de los virus
tiene diferentes subgrupos o cepas, y cada año el virus de la
influenza puede mutar y hacerse diferente.
Los síntomas de la influenza varían según el serotipo
que produce la infección, el virus B produce un cuadro gripal
con menor compromiso del estado general y el C solo faringitis.
En cambio el serotipo A es el más complicado. Es el causante
de las epidemias severas, ya que un cambio en la estructura viral lo
hace irreconocible por el sistema inmune. Por esta razón las
vacunas deben ser modificadas cada año. Se caracteriza por:
• Comienzo brusco
• Fiebre alta 38/39º C (a veces calofríos)
• Cefalea intensa
• Gran compromiso del estado general
• Tos con ardor traqueal y expectoración mucosa
• Dolores musculares generalizados
Contagio
Esta enfermedad tiene una alta capacidad de propagación, es decir,
es muy contagiosa. El período de contagio de una persona infectada
es desde el día previo a la aparición de los síntomas,
hasta tres a siete días después. La transmisión
aérea es la más frecuente, también se trasmite
por contacto directo mediante gotitas de saliva y en forma indirecta,
por el contacto con objetos contaminados. Esto hace necesario tomar
medidas simples como un buen lavado de manos después de tener
contacto con secreciones respiratorias, vale decir después de
toser, estornudar, sonarse, etc. El virus causante de la gripe puede
persistir en un espacio cerrado durante horas, especialmente en ambientes
fríos y húmedos. Esta característica facilita el
contagio en salas de clases, oficinas, tiendas, etc. El período
de incubación es corto, habitualmente entre 1 a 5 días.
Para diferenciar la influenza de otras enfermedades que producen fiebre
alta, gran compromiso del estado general y síntomas respiratorios,
como la neumonía, es necesario un control médico para
determinar la conveniencia de efectuar exámenes de laboratorio.
Complicaciones
Las mayores complicaciones son la neumonía e insuficiencia respiratoria
y se presentan en pacientes de alto riesgo. Estas complicaciones son
más frecuentes en pacientes que tienen una condición de
baja inmunidad, como los extremos de la vida (lactantes y ancianos),
portadores de enfermedades crónicas (Diabetes Mellitus, enfermedad
pulmonar obstructiva crónica, patología renal crónica
y cardiovascular), y quienes viven en condiciones de hacinamiento. En
este grupo de pacientes la campaña de vacunación antiinfluenza
es clave.
Prevención y Tratamiento
¿Qué tienen en común estas enfermedades?
Son provocadas por virus. Por lo tanto, los antibióticos NO sirven
para tratarlas. Generalmente se usan los antigripales que no mejoran
la enfermedad pero atenúan los síntomas. Esto debe ser
indicado por el médico en las primeras 48 horas del cuadro clínico.
El uso de antibióticos NO ESTÁ INDICADO, porque éstos
son de utilidad sólo en los cuadros de infecciones bacterianas.
Además de no servir, pueden aumentar el porcentaje de cepas resistente
al uso de antibióticos, por lo que disminuirá su eficacia
en casos en que si sean necesarios en el futuro.
Si a pesar de las medidas de prevención sufre de influenza y
tiene alguna enfermedad respiratoria o cardiovascular crónica,
usted debe consultar a su médico. Otras indicaciones de consulta,
son la prolongación de la fiebre por más de cinco días
o su reaparición.
Vacuna antiinfluenza
Se recomienda la vacunación contra la influenza a toda edad y
cada año, ya que el virus que provoca la enfermedad tiene una
fuerte tendencia a la mutación, por lo que la vacuna va cambiando
de una temporada a otra. La vacunación debe efectuarse en los
plazos indicados por la Autoridad Sanitaria. La protección de
la vacuna empieza a hacer efecto a las tres semanas. Se recomienda su
administración a las personas pertenecientes a grupos de alto
riesgo, salvo indicación contraria del médico tratante.
Para el caso de la más severa de estas enfermedades, la influenza,
la prevención a través de la vacunación es clave.
La campaña de inmunización estatal privilegia los grupos
de mayor riesgo, siendo gratuita para los mayores de 65 años,
independiente de su previsión de salud (FONASA o isapres).
Amigdalitis Aguda
La característica de esta infección es que produce dolor
de garganta, molestias al tragar y fiebre alta, aunque no se presenta
acompañada de otros síntomas de resfrío, como romadizo
o congestión nasal. Este cuadro es más frecuente en niños
que en adultos, se produce por bacterias, es muy contagioso y requiere
de antibióticos para su tratamiento. Controlada con antibióticos,
esta enfermedad puede durar de tres a cuatro días. Pero, si no
se trata, puede traer consecuencias a nivel cardíaco; una de
las bacterias causante de amigdalitis produce una reacción inmunológica
que daña las válvulas del corazón y en los niños
también puede manifestarse como una glomerulonefritis aguda.
Bronquitis
La bronquitis se caracteriza porque el paciente tiene tos, dolor de
pecho y muchas veces expectoración y fiebre. Puede ser provocada
por virus, bacterias o reacciones alérgicas. Dura alrededor de
una semana. Si el enfermo tiene tos y expectora por más tiempo,
o bien presenta otros síntomas, debe consultar médico
quien podrá descartar si existen otras enfermedades que requieren
tratamiento específico, tales como neumonía, tuberculosis
u otra enfermedad grave.
Neumonía
Los términos neumonía, bronconeumonía y neumonitis
se refieren a cuadros de similar gravedad. Requieren de control y tratamiento
médico. En algunos casos se prescribirán antibióticos
y el profesional indicará medidas específicas de prevención
a los restantes integrantes del grupo familiar. En principio, los síntomas
se asemejan a los de un resfrío o gripe, pero rápidamente
toman mayor intensidad (tos, expectoración, fiebre, decaimiento,
etc.) y en algunas situaciones aparece quejido y retracción intercostal
(lactantes) o dolor torácico al respirar (jóvenes y adultos).
Si hay expectoración con pintas de sangre, se debe consultar
médico.
Sinusitis
Es un cuadro en el que predominan la congestión nasal y el romadizo,
o bien puede tener la nariz tapada, voz gangosa, sensación de
oídos tapados y (al contrario de lo que se piensa) sólo
a veces produce dolor de cabeza y fiebre. En algunos casos, se da la
característica de que al agacharse la persona siente dolor y
pesadez en la frente. La sinusitis puede tener origen viral, bacteriano
o alérgico. Es un cuadro que siempre requiere de la evaluación
médica, ya que si no se trata adecuada y oportunamente se puede
transformar en un cuadro crónico.
Tuberculosis
Algunos consideran esta enfermedad como algo del pasado, de los abandonados,
de los alcohólicos. La verdad es que puede afectar a cualquiera.
De todas maneras es un mal poco común, que en Chile está
en el umbral de la erradicación gracias al diagnóstico
oportuno y a los planes de tratamiento que se han seguido por varias
décadas en el país. Los síntomas frente a los que
siempre se debe consultar son tos de curso prolongado (por más
de quince días), expectoración y fiebre que dura más
de tres semanas.
Pacientes con Asma o Enfisema
Las personas que sufren de asma o enfisema son especialmente vulnerables
a los cuadros respiratorios agudos, los que causan frecuentemente reagudización
de las crisis y por ello deben consultar oportunamente al médico.
En este grupo de pacientes es fundamental el cumplimiento y adhesión
a los tratamientos recomendados por el médico tratante y, ante
la agudización de los síntomas, consultar nuevamente.
Nota de Isapre Colmena Golden Cross: las informaciones y contenidos
vertidos en este espacio tienen como único propósito fines
de divulgación y conocimiento general en temas de salud. Bajo
ningún aspecto puede entenderse que ella es útil para
fines de tratamiento, dado que no sustituyen la evaluación del
profesional médico para establecer el diagnóstico y la
prescripción médica.