¿CÓMO HACER UN COMPOST CASERO?

Hacer compost casero es una actividad perfecta para toda tu familia durante esta pandemia. Es una forma para acercar la naturaleza a los más pequeños de la casa y transmitir valores de reciclaje y respeto por el medio ambiente. 

Preparar tu propio compost tiene muchas recompensas, como hacer crecer frutas y verduras de manera orgánica, reciclando alimentos para darle vida a otros. 

Los pasos básicos para preparar un compost casero son tres, te los dejamos a continuación: 

PASO 1: PREPARAR EL COMPOSTADOR

El compostador es la caja o recipiente en la que irás añadiendo las distintas capas de desechos que formarán tu compost casero. 

Puedes utilizar y reciclar una caja de madera, una base de tablones de obra, un tiesto o jardinera grande que ya no uses. Cualquiera te puede servir siempre y cuando no esté en contacto directo con el suelo.

Si utilizas un tiesto o una caja de plástico, realiza unos agujeros en la base y coloca una primera capa de tierra y una segunda de materiales secos como paja, restos de ramas, aserrín, etc. Estas primeras capas secas evitarán que el fondo de tu compostador se pudra y estropee la mezcla.

PASO 2: AÑADIR LOS DESECHOS ORGÁNICOS 

Algo que debes enseñar a todos los integrantes de tu familia es que el compostador no es un cubo de basura, sino, un recipiente que luego servirá para enriquecer la tierra de su huerto o de las plantas de la casa. 

En el compost debes añadir por capas diferentes productos o desechos, como cáscaras de verduras y frutas, ramitas, hojas secas de las plantas que hayas podado, posos de café, cáscaras de huevos, etc. 

Se recomienda que vayas intercalando capas de diferentes productos húmedos o verdes y secos, así conseguirás ese equilibrio óptimo que necesita un compost casero de calidad. 

PASO 3: REGAR EL COMPOST CASERO

Tu abono orgánico casero necesita cierto grado de humedad para poder ir formando ese fertilizante artesanal que enriquecerá tus cultivos ecológicos. 

Es necesario que lo riegues de vez en cuando sin inundar el contenedor, pero procurando que la humedad penetre en las diferentes capas que haz estado añadiendo a la caja de compost.