MEDICIEN: PRÁCTICA DE ACTIVIDAD FÍSICA

En muchas ocasiones nos ocurre que nos damos cuenta de nuestro propio descuido al colocarnos nuestra vestimenta o frente al espejo y observar algunos kilos demás. La voluntad de resolver esta situación de desequilibrio nos lleva a tomar la decisión de seguir algún plan de actividad física.

Esta situación nos apremia por diferentes motivos como son: el sobrepeso, enfermedades metabólicas, enfermedades cardiovasculares, entre otras. Y, nos sometemos a dietas estrictas, consumo de medicamentos, suplementos dietarios que son, en la mayoría de los casos, por un consejo de un tercero.

Los dos principales factores que intervienen en el estado de salud de las personas son las características genéticas y el estilo de vida. La mayor parte de las enfermedades tienen una base genética, pero el estilo de vida del individuo es el factor que determina qué patología puede desarrollar en el transcurso de los años. Los dos factores de riesgo más importantes son la mala alimentación y el sedentarismo.

El ejercicio físico aumenta el bienestar psicológico y mejora nuestro estado de ánimo, refuerza la autoestima, y aumenta el control en uno mismo. La actividad física y el deporte son sinónimos de salud, expresa valores de vida, alegría, de compartir y de socializar.

La actividad física es esencial para el mantenimiento y mejora de salud, y la prevención de las enfermedades para todas las personas y a cualquier edad. La actividad física contribuye a la prolongación de la vida y a mejorar su calidad, a través de beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales, que han sido avalados por investigaciones científicas.

Beneficios Fisiológicos:

  • La actividad física reduce el riesgo de padecer: enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial y diabetes.
  • Ayuda a controlar el sobrepeso, la obesidad y el porcentaje de grasa corporal.
  • Fortalece los huesos, aumentando la densidad ósea.
  • Fortalece los músculos y mejora la capacidad para hacer esfuerzos sin fatiga.

Beneficios Psicológicos:

  •  La actividad física mejora el estado de ánimo y disminuye el riesgo de padecer estrés, ansiedad y depresión.
  • Aumenta la autoestima y proporciona bienestar psicológico.

Beneficios sociales:

  • Fomenta la sociabilidad.
  • Aumenta la autonomía y la integración social. Estos beneficios son especialmente importantes. 

Beneficios en la infancia y adolescencia:

  • La contribución al desarrollo integral de la persona.
  • El control del sobrepeso y la obesidad.
  • Mayor mineralización de los huesos y disminución del riesgo de padecer osteoporosis en la vida adulta.
  • Mejor maduración del sistema nervioso motor y aumento de las destrezas motrices.
  • Mejor rendimiento escolar y sociabilidad.